7 DÍAS EN EL SUR DE CÁDIZ

Cádiz ofrece infinidad de planes y lugares que visitar. Pero a veces, debemos priorizar porque solo tenemos una semana en este paraíso. Os contamos los MUST de unos días en el sur de Cádiz.

La Costa de la Luz es conocida a nivel nacional e incluso mundial, por sus infinitas playas de fina arena blanca, su gastronomía rica en productos locales y materia de primera calidad; y cómo no, sus gentes.

7 días puede parecer poco, pero si seguís nuestros consejos, vais a saborear el sur desde el día 1.

Día 1:

Cuando llegamos a nuestro destino de vacaciones, solemos estar cargados de energía, queremos verlo y hacerlo TODO, y cuanto antes mejor.

Para este día necesitaremos PLAYA -mucha playa-, un chiringuito o restaurante para comer un buen pescado y un lugar perfecto para ver la puesta de sol y terminar el día.

Si bien es verdad que La Costa de la Luz abarca todo el territorio desde la desembocadura del Río Guadiana en Huelva hasta la localidad de Tarifa en Cádiz, vamos a centrar nuestros días de vacaciones en los alrededores de Zahara de los Atunes.

¿A qué playas deberíais ir este primer día? Definitivamente recomendamos playas familiares y cercanas al pueblo como las de Zahara de los Atunes, Barbate o incluso El Palmar.

A la hora de la comida solo tendréis que andar unos pasos hasta encontrar chiringuitos o restaurantes. Un gran almuerzo incluye pescado de la bahía, verduras frescas de las huertas de los pueblos vecinos o una carne de Retinto también autóctona de la zona. Después de eso, hay energía para empezar bien las vacaciones.

La puesta de sol puede verse desde cualquier punto, pero nosotros conocemos los sitios con magia.

Los puntos claves son: El Faro de Camarinal, El Faro Trafalgar y la zona del Palmar o Zahora.

Después de ver la puesta de sol ahí, nunca querréis volver a verla desde otro sitio.

 

Día 2:

El primer día ha sido fantástico y seguro que ya estamos preparados para conocer un poco más el sitio al que hemos venido.

Seguro que queremos sentir la esencia del pueblo y ver lo intrínseco del lugar.

¿La mejor manera de hacerlo? Ir al mercado de abastos. Recomendamos visitar el de Barbate. Además de poder comprar las mejores verduras y el mejor pescado, podréis disfrutar en vivo de lo auténtico de las gentes del pueblo. Acogedores, optimistas, humildes, interesantes. El mercado de abastos de un pueblo no tiene desperdicio alguno, un pequeño ágora en el que vale la pena mirar hacia arriba pues el techo ha sido diseñado y pintado por un artista local, consiguiendo que el mercado parezca inmerso en el fondo marino.

Después de una comida casera con ingredientes del mercado, una tarde de playa y paddle surf seguro que no suena mal del todo. En Zahara de los Atunes, El Palmar o Conil de la Frontera, existen escuelas de surf donde poder alquilar material para pasar unas horas entre olas o deslizándose sobre la superficie en un paddle. Una experiencia magnífica para entrar en verdadero contacto con el mar y refrescarte las ideas.

 

Aún con la sal en el pelo y los pies llenos de arena, podemos sentarnos en uno de los chiringuitos de la zona para terminar el día con una cervecita o un mojito y la puesta de sol de fondo.

 

Día 3:

Deporte. Hoy toca ruta para conocer uno de los sitios más bonitos de la Comarca de la Janda:

 

El Parque Natural de la Breña. Si empezamos desde la playa de la Hierbabuena en Barbate, podemos encontrar un sendero para ir subiendo hasta la Torre del Tajo, pasando por las canteras y bordeando los acantilados. Las vistas son abrumadoras en el mejor sentido de la palabra.

 

 

Una sensación de paz y plenitud que en pocos sitios puede encontrarse. Llegados a la Torre del Tajo existen dos opciones, volver sobre nuestros pasos y completar una caminata de unos 9.5km, o seguir hasta Los Caños de Meca y darnos un chapuzón en la escondida playa de La Pequeña Lulú. Nuestro consejo: dejar un coche en Los Caños de Meca y otro en Barbate, de esa manera, una vez terminemos la ruta podremos comer en alguno de los restaurantes a pie de mar en Los Caños de Meca y aprovechar nuestra tarde en las pequeñas calitas de allí para luego subir a La Jaima – Meccarola y finalizar el día con una puesta de sol, música en directo y un cóctel en la mano.

 

 

Día 4:

Turismo. Nuestros pueblos, además de playas tienen historia, mucha historia. Vejer de la Frontera es uno de los pueblos blancos más bonitos de España y cada rincón tiene un encanto sin igual.

Podemos encontrar pequeños tabancos o tabernitas, tiendas de artesanía, algún mercado gastronómico y unas callejuelas con paredes adornadas de flores que quedarán marcadas en la memoria.

Podemos añadir a este día una ruta a caballo por la playa, un paseo en bicicleta por el nuevo carril bici que une Los Caños de Meca con Conil de la Frontera…

 

 

Por la noche, si nos sentimos aún con energía y queremos disfrutar de la vida nocturna, Conil de la Frontera es famoso por la vida que cobran sus calles cuando se va el sol. Múltiples pubs visten la conocida Calle del Peñón, gentes de todos los lugares disfrutan entre bailes y risas, yendo de un pub a otro recorriéndose la localidad. Sin duda, una noche para recordar.

 

Día 5:

Hoy nos vamos a Marruecos. Sí, habéis oído bien nos pasamos al continente africano. Y es que nuestra localización es un punto perfecto situado a una muy corta distancia de África.

En solo una o dos horas podemos pasar del puerto de Algeciras a la ciudad de Tánger en uno de los múltiples ferrys que salen cada hora.

 

Es un viaje agradable cruzando el Estrecho de Gibraltar, incluso podemos avistar algunos delfines en el camino.

Una inmersión en otra cultura, una gastronomía rica en especias y unos mercados de artesanía impresionantes. Un día cualquiera se puede convertir en toda una odisea si organizas bien tu calendario y dejas lugar para la aventura. Eso sí, no olvides tu pasaporte si quieres vivir esta experiencia.

Recomendamos que visitéis la web de estos ferries con algo de tiempo para poder reservar vuestros viajes. Hay veces que la demanda es muy alta y puede resultar algo complicado encontrar billete.

 

Día 6:

Hoy vemos delfines y con suerte alguna ballena. En el pueblo de Tarifa, existen varias agencias que organizan salidas en barco para el avistamiento de cetáceos.

Normalmente se divisan delfines que juegan con los barcos de la bahía pero si las condiciones son buenas y se coincide con los movimientos migratorios de otras especies, no descartamos la posibilidad de ver alguna ballena u orca asomando el loco o lanzando agua por el orifico de su cabeza.

Comer en Tarifa es maravilloso. El tipo de turismo de este pueblo es totalmente internacional y por ende, en sus establecimientos podemos encontrar todo tipo de comidas. Desde platos veganos hasta delicias de diferentes países.

La duna de Bolonia es de obligatoria visita, pasar la tarde en la playa de Valdevaqueros viendo como el cielo se pinta de kites. Cuando nos cansemos de arena, subimos al chiringuito El Tumbao donde poder tirarnos al césped y disfrutar de una cerveza o un batido vegano mientras toca algún grupo flamenco fusión o banda indie.

Y por la noche, en las calles de Tarifa nos juntaremos con centenares de visitantes de otros países, oiremos múltiples idiomas y la diversión estará medida en carcajadas y bailes.

 

Día 7:

Antes de irnos, necesitamos un día de absoluta tranquilidad. Como no podéis terminar unas vacaciones sin conocer este lugar, os recomendamos que os echéis una mochila al hombro con comida, agua y una toalla y os pongáis en dirección a la Playa del Cañuelo. Un lugar totalmente virgen localizado a espaldas del Faro de Camarinal. Para llegar, dejaremos el coche aparcado en la zona de faro y de ahí empezaremos una ruta de unos 30 min hasta llegar a esta playa. Aunque el paseo pueda resultar algo complicado, el destino merece la pena. Absoluta belleza, aguas cristalinas y silencio, mucho silencio. El plan perfecto para recargar las pilas antes de decir adiós.

 

 

 

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