5 PLAYAS PARA LOS DÍAS DE LEVANTE

Cuando el viento de Levante aprieta en nuestras costas, la gente suele dar el día de playa por perdido. Para estos días, tenemos la solución. Existen algunas zonas al resguardo del viento donde poder disfrutar de una jornada de playa sin problemas. Os traemos las 5 mejores playas para los días de fuerte Levante.

 

Cala del Búnker – Atlanterra

Una playa localizada en la zona de Atlanterra (Tarifa), a pocos kilómetros del pueblo de Zahara de los Atunes. Aunque se trate de una playa extensa que atraviesa Zahara de los Atunes y llega casi al pueblo de Barbate, hay una pequeña zona al inicio de esta playa al resguardo del viento. La Cala del Búnker toma su nombre por el Búnker militar construído en las rocas. Un búnker datado de los años 40, fortaleza creada como defensa ante países enemigos durante la II Guerra Mundial.

Esta playa se encuentra en las faldas de la montaña de Atlanterra, una zona poblada de villas de lujo perfectamente integradas en el paisaje.

Los días de Levante, se suele acudir para poder disfrutar del día sin que el fuerte viento sea un inconveniente. Destacar las fuertes y peligrosas corrientes en el agua de esta playa por lo que hay que extremar las precauciones y siempre darse un chapuzón en compañia.

Los fondos marinos de esta cala de aguas cristalinas siempre están abarrotados de pequeños peces de colores y demás fauna autóctona, lo que hace bastante necesario meter unas gafas de snorkel en la mochila cuando vengáis.

 

Playa de los Castillejos – Los Caños de Meca

Este rincón virgen se sitúa a las faldas del Parque Natural de la Breña. Al inicio de la pedanía de Los Caños de Meca existe una playa con paredes de roca y aguas cristalinas. Una zona perfecta y tranquila donde pasar unas horas protegidos del viento de Levante.

Esta playa se encuentra a poca distancia del pueblo, lo que hace muy sencillo el poder disfrutar de los restaurantes de la zona a la hora de comer o incluso subir a alguno de sus chiringuitos a tomar una cerveza o un mojito a la hora de la puesta de sol.

La Playa de los Castillejos, es una playa que gracias a su privacidad cuenta con gran número de bañistas que practican el naturismo con total libertad. La zona nudista suele encontrarse al final de esta playa, donde la privacidad crea un estado de tranquilidad mucho más agradable para sentirse en total armonía con la naturaleza.

 

Playa Fuente del Gallo – Conil de la Frontera

 

Conil de la Frontera cuenta con ciertos lugares donde el resguardo del viento está asegurado. Una de estas playas es la que podemos encontrar en La Fuente del Gallo, una zona limítrofe del pueblo de Conil donde encontramos urbanizaciones y casas más exclusivas que en el núcleo de la ciudad.

 

La Fuente del Gallo, aunque pequeña, es una playa preciosa rodeada de naturaleza y con un horizonte decorado por las famosas «Tres Piedras» que toda persona autóctona de la zona reconocería en cualquier fotografía.

 

Para llegar a esta zona, simplemente hay que seguir la circunvalación que rodea el pueblo dirección Centro Médico de San Sebastián y una vez allí, todo recto hasta llegar a la urbanización de la Fuente del Gallo. Existen algunos restaurantes y chiringuitos en la zona de playa donde poder disfrutar de un almuerzo con unas vistas impresionantes.

 

 

 

 

Cala del Aceite – Conil de la Frontera

Otro de los lugares que Conil ofrece para estos días de Levante es la Cala del Aceite. Una preciosa playa alejada de la urbe, al inicio del Náutico Deportivo de Conil en Cabo Roche. Esta playa se encuentra en pleno Parque Natural Pinar de Roche.

Tanto locales como turistas acuden a esta playa porque además de hacer las veces de refugio, cuenta con aguas cristalinas y muy corriente, lo que lo hace un destino perfecto para ir con la familia.

Esta playa ofrece servicios de alquiler de kayaks y tablas de paddle surf para los más atrevidos. Pasar unas horas navegando estas aguas y recorriendo las calas es toda una experiencia que deberíais probar si alguna vez vais. Además, hay un chiringuito en esta playa donde poder disfrutar de un buen almuerzo, una cerveza entre amigos o un cafelito a media tarde.

 

Cala Encendida – Roche

Algo más alejado, pero aún en el territorio de Conil de la Frontera, encontramos una sucesión de pequeñas calas perfectas para estos días. La última de ellas, La Cala Encendida, es una zona inigualable para venir los días que apriete un poco más el viento. Protegida por el mirador de la Playa de Roche y por montículos rocosos al otro lado. Los autóctonos de la zona saben que para un día de playa perfecto, ese es el lugar.

Se trata de una zona muy tranquila de urbanizaciones. Un barrio muy cuidado y tranquilo con bastante vida durante los meses del estío. Cuenta con algún que otro restaurante de los cuales deberíamos hacer mención a uno en especial por la ubicación en la que está y la particularidad del establecimiento: El Timón de Roche; localizado prácticamente en la playa de La Cala Encendida.

 

 

7 DÍAS EN EL SUR DE CÁDIZ

Cádiz ofrece infinidad de planes y lugares que visitar. Pero a veces, debemos priorizar porque solo tenemos una semana en este paraíso. Os contamos los MUST de unos días en el sur de Cádiz.

La Costa de la Luz es conocida a nivel nacional e incluso mundial, por sus infinitas playas de fina arena blanca, su gastronomía rica en productos locales y materia de primera calidad; y cómo no, sus gentes.

7 días puede parecer poco, pero si seguís nuestros consejos, vais a saborear el sur desde el día 1.

Día 1:

Cuando llegamos a nuestro destino de vacaciones, solemos estar cargados de energía, queremos verlo y hacerlo TODO, y cuanto antes mejor.

Para este día necesitaremos PLAYA -mucha playa-, un chiringuito o restaurante para comer un buen pescado y un lugar perfecto para ver la puesta de sol y terminar el día.

Si bien es verdad que La Costa de la Luz abarca todo el territorio desde la desembocadura del Río Guadiana en Huelva hasta la localidad de Tarifa en Cádiz, vamos a centrar nuestros días de vacaciones en los alrededores de Zahara de los Atunes.

¿A qué playas deberíais ir este primer día? Definitivamente recomendamos playas familiares y cercanas al pueblo como las de Zahara de los Atunes, Barbate o incluso El Palmar.

A la hora de la comida solo tendréis que andar unos pasos hasta encontrar chiringuitos o restaurantes. Un gran almuerzo incluye pescado de la bahía, verduras frescas de las huertas de los pueblos vecinos o una carne de Retinto también autóctona de la zona. Después de eso, hay energía para empezar bien las vacaciones.

La puesta de sol puede verse desde cualquier punto, pero nosotros conocemos los sitios con magia.

Los puntos claves son: El Faro de Camarinal, El Faro Trafalgar y la zona del Palmar o Zahora.

Después de ver la puesta de sol ahí, nunca querréis volver a verla desde otro sitio.

 

Día 2:

El primer día ha sido fantástico y seguro que ya estamos preparados para conocer un poco más el sitio al que hemos venido.

Seguro que queremos sentir la esencia del pueblo y ver lo intrínseco del lugar.

¿La mejor manera de hacerlo? Ir al mercado de abastos. Recomendamos visitar el de Barbate. Además de poder comprar las mejores verduras y el mejor pescado, podréis disfrutar en vivo de lo auténtico de las gentes del pueblo. Acogedores, optimistas, humildes, interesantes. El mercado de abastos de un pueblo no tiene desperdicio alguno, un pequeño ágora en el que vale la pena mirar hacia arriba pues el techo ha sido diseñado y pintado por un artista local, consiguiendo que el mercado parezca inmerso en el fondo marino.

Después de una comida casera con ingredientes del mercado, una tarde de playa y paddle surf seguro que no suena mal del todo. En Zahara de los Atunes, El Palmar o Conil de la Frontera, existen escuelas de surf donde poder alquilar material para pasar unas horas entre olas o deslizándose sobre la superficie en un paddle. Una experiencia magnífica para entrar en verdadero contacto con el mar y refrescarte las ideas.

 

Aún con la sal en el pelo y los pies llenos de arena, podemos sentarnos en uno de los chiringuitos de la zona para terminar el día con una cervecita o un mojito y la puesta de sol de fondo.

 

Día 3:

Deporte. Hoy toca ruta para conocer uno de los sitios más bonitos de la Comarca de la Janda:

 

El Parque Natural de la Breña. Si empezamos desde la playa de la Hierbabuena en Barbate, podemos encontrar un sendero para ir subiendo hasta la Torre del Tajo, pasando por las canteras y bordeando los acantilados. Las vistas son abrumadoras en el mejor sentido de la palabra.

 

 

Una sensación de paz y plenitud que en pocos sitios puede encontrarse. Llegados a la Torre del Tajo existen dos opciones, volver sobre nuestros pasos y completar una caminata de unos 9.5km, o seguir hasta Los Caños de Meca y darnos un chapuzón en la escondida playa de La Pequeña Lulú. Nuestro consejo: dejar un coche en Los Caños de Meca y otro en Barbate, de esa manera, una vez terminemos la ruta podremos comer en alguno de los restaurantes a pie de mar en Los Caños de Meca y aprovechar nuestra tarde en las pequeñas calitas de allí para luego subir a La Jaima – Meccarola y finalizar el día con una puesta de sol, música en directo y un cóctel en la mano.

 

 

Día 4:

Turismo. Nuestros pueblos, además de playas tienen historia, mucha historia. Vejer de la Frontera es uno de los pueblos blancos más bonitos de España y cada rincón tiene un encanto sin igual.

Podemos encontrar pequeños tabancos o tabernitas, tiendas de artesanía, algún mercado gastronómico y unas callejuelas con paredes adornadas de flores que quedarán marcadas en la memoria.

Podemos añadir a este día una ruta a caballo por la playa, un paseo en bicicleta por el nuevo carril bici que une Los Caños de Meca con Conil de la Frontera…

 

 

Por la noche, si nos sentimos aún con energía y queremos disfrutar de la vida nocturna, Conil de la Frontera es famoso por la vida que cobran sus calles cuando se va el sol. Múltiples pubs visten la conocida Calle del Peñón, gentes de todos los lugares disfrutan entre bailes y risas, yendo de un pub a otro recorriéndose la localidad. Sin duda, una noche para recordar.

 

Día 5:

Hoy nos vamos a Marruecos. Sí, habéis oído bien nos pasamos al continente africano. Y es que nuestra localización es un punto perfecto situado a una muy corta distancia de África.

En solo una o dos horas podemos pasar del puerto de Algeciras a la ciudad de Tánger en uno de los múltiples ferrys que salen cada hora.

 

Es un viaje agradable cruzando el Estrecho de Gibraltar, incluso podemos avistar algunos delfines en el camino.

Una inmersión en otra cultura, una gastronomía rica en especias y unos mercados de artesanía impresionantes. Un día cualquiera se puede convertir en toda una odisea si organizas bien tu calendario y dejas lugar para la aventura. Eso sí, no olvides tu pasaporte si quieres vivir esta experiencia.

Recomendamos que visitéis la web de estos ferries con algo de tiempo para poder reservar vuestros viajes. Hay veces que la demanda es muy alta y puede resultar algo complicado encontrar billete.

 

Día 6:

Hoy vemos delfines y con suerte alguna ballena. En el pueblo de Tarifa, existen varias agencias que organizan salidas en barco para el avistamiento de cetáceos.

Normalmente se divisan delfines que juegan con los barcos de la bahía pero si las condiciones son buenas y se coincide con los movimientos migratorios de otras especies, no descartamos la posibilidad de ver alguna ballena u orca asomando el loco o lanzando agua por el orifico de su cabeza.

Comer en Tarifa es maravilloso. El tipo de turismo de este pueblo es totalmente internacional y por ende, en sus establecimientos podemos encontrar todo tipo de comidas. Desde platos veganos hasta delicias de diferentes países.

La duna de Bolonia es de obligatoria visita, pasar la tarde en la playa de Valdevaqueros viendo como el cielo se pinta de kites. Cuando nos cansemos de arena, subimos al chiringuito El Tumbao donde poder tirarnos al césped y disfrutar de una cerveza o un batido vegano mientras toca algún grupo flamenco fusión o banda indie.

Y por la noche, en las calles de Tarifa nos juntaremos con centenares de visitantes de otros países, oiremos múltiples idiomas y la diversión estará medida en carcajadas y bailes.

 

Día 7:

Antes de irnos, necesitamos un día de absoluta tranquilidad. Como no podéis terminar unas vacaciones sin conocer este lugar, os recomendamos que os echéis una mochila al hombro con comida, agua y una toalla y os pongáis en dirección a la Playa del Cañuelo. Un lugar totalmente virgen localizado a espaldas del Faro de Camarinal. Para llegar, dejaremos el coche aparcado en la zona de faro y de ahí empezaremos una ruta de unos 30 min hasta llegar a esta playa. Aunque el paseo pueda resultar algo complicado, el destino merece la pena. Absoluta belleza, aguas cristalinas y silencio, mucho silencio. El plan perfecto para recargar las pilas antes de decir adiós.

 

 

 

10 PLAYAS DE CÁDIZ PARA HACER SNORKEL

 

Una de las actividades favoritas de los veraneantes que vienen a visitar las playas de Cádiz es el snorkel. Cada año, más adeptos se sumergen en nuestras aguas para observar la fauna marina o algunos restos de barcos hundidos.

Siempre hay que tener en cuenta que las corrientes de nuestras playas pueden llegar a ser fuertes, por lo que seleccionar el lugar perfecto es parte fundamental de esta práctica.

Existen múltiples lugares a lo largo de la costa de la luz, pero esta lista de 10 playas de Cádiz para hacer snorkel es el top 10 que todo adicto al mar acaba eligiendo cuando quiere practicar este deporte o simplemente disfrutar de un día de playa maravilloso:

 

1. Isla de las Palomas.

Considerada «el Sur del Sur» al encontrarse en el punto más meridional de España. Actualmente, se trata de una zona militar vigilada por la Guardia Civil a la que solo se puede acceder mediante la reserva de una visita por la isla. El buceo por las aguas que la rodean es considerado de las experiencias más increíbles  en la zona debido a la confluencia de dos mares en este punto exacto del mapa.

 

 

2. Piscinas Naturales de Bolonia.

Localizada a unos 3.5km del pueblo. La caminata, que en algunos tramos atraviesa zona de pinar, merece la pena. El entorno es impresionante y la zona de piscinas naturales un MUST si queremos pasar un buen día de snorkel. Recomendamos un calzado cómodo para recorrer la distancia hasta el enclave; agua y muchas ganas de disfrutar de la naturaleza.

 

 

3. Playa del Cañuelo.
Playa del Cañuelo. | Flickr Consuelo Ternero con Licencia CC.

Reconocida como unas de las calas más interesantes y tranquilas de toda la zona. Ubicada en el Parque Natural del Estrecho. La única manera de acceder a ella es andando desde el Faro Camarinal. La caminata no llega a un kilómetro, lo cual tiene sus pros y sus contras. Por un lado, no es sencillo acceder a ella, ya que hay un buen paseo hasta llegar; pero por otro lado, esto hace que no vaya tanta gente y por ende se pueda disfrutar de la tranquilidad en más absoluto esplendor.

 

 

4. Playa de los Alemanes.

La joya de Atlanterra es esta playa. Arena blanca hasta donde llega la vista, aguas cristalinas y tranquilidad absoluta. La zona en la que se localiza esta playa es una zona bastante exclusiva, rodeada de villas de alto lujo y maravillas de la arquitectura moderna. La zona del Faro Camarinal es famosa, además de por su belleza indudable, por ser un refugio natural para los días de Levante.

 

 

5. Cala del Búnker.

Localizada al principio de la urbanización de Atlanterra, fácilmente reconocible por su Búnker de la Segunda Guerra Mundial que aún resiste el oleaje y las altas mareas de invierno. Un lugar perfecto para sumergirse y conocer el fondo marino. Disfrutar de los cálidos días de verano en esta playa se convierte en una religión para turistas y locales.

 

 

6. Playa de Zahara de los Atunes.

Entre otras cosas, las playas de Zahara de los Atunes son conocidas por ser de las mejores de la provincia, kilómetros de arena blanca, aguas cristalinas, clima perfecto y chiringuitos desde donde ver la puesta de sol mientras se disfruta de música en directo y un mojito con mucha hierbabuena.

 

 

7. Playas de Los Caños de Meca.

Este lugar de obligatoria parada es un trozo de paraíso desde las pequeñas calas donde empieza hasta el Faro de Trafalgar que termina. Sus playas, distintas entre sí, ofrecen una naturaleza viva, unas aguas cristalinas y unas vistas inigualables. Bucear por esta zona es impresionante pero siempre hay que tener en cuenta que las corrientes pueden ser un poco fuertes. Recomendamos hacerlo bajo supervisión y siempre con cautela pues nos encontramos en una zona de marejada y corrientes submarinas.

Otra de las actividades estrella en estas playas es el kite surf. Cientos de personas peinan las olas de Los Caños de Meca cuando el viento lo permite y disfrutan de unas horas de adrenalina pura bajo el cálido sol del sur.

 

 

8. Playa del Sajorami.

Para acceder a esta playa, nos tenemos que desplazar a la zona de Zahora. La playa del Sajorami se encuentra al final de un laberinto de estrechas calles con preciosas casas de frondosos jardines. La playa en sí es una delicia para los días del estío. Cuando la marea llega a su punto más bajo, se forma una especie de piscina sin olas que hace que el fondo se vea a plena vista y que hacer snorkel durante horas sea el mejor plan del día. Al atardecer, tanto desde la arena como desde los bares a pie de playa, se disfruta de una puesta de sol de las mejores de la provincia. Música en vivo, baile y risas son los protagonistas de cada caída del sol en el Sajorami.

 

 

9. Cala del Aceite.

Situada junto al puerto pesquero de Conil de la Frontera. Es la cala más grande de la zona y, al estar orientada al sur, resguarda a los bañistas de los fuertes vientos de Levante. Aunque, debido a la lejanía no se encuentre cerca del pueblo, la playa cuenta con los servicios básicos de limpieza y vigilancia.

 

 

10. Calas de Roche.

Localizadas a las afueras de Conil de la Frontera, ofrecen un paraje único y una experiencia totalmente diferente a las playas de la zona. Debido a accesos más intrincados, la cantidad de personas que acuden no es tan alta. La tranquilidad está garantizada. Son pequeñas calas formadas por la erosión de los acantilados de la zona. Algunas de ellas son consideradas playas nudistas. Otras, como La Cala Encendida, adoptan un todo anaranjado intenso con cada puesta de sol. Actúan de refugio natural para los días de Levante. Son perfectas para pasar un buen día de relax, buceo y desconexión absoluta.

 

 

 

 

4 CURIOSIDADES SOBRE EL ESTRECHO DE GIBRALTAR

El Estrecho de Gibraltar, es el único lazo directo entre el Mar Mediterráneo y el Océano Atlántico. Un pequeño trazo de agua entre EuropaÁfrica. En sus profundidades se esconden maravillas de la naturaleza y de la historia. Pero, ¿sabemos lo suficiente sobre este pasaje entre dos mundos?

Con estas 4 curiosidades sobre El Estrecho de Gibraltar, puede que nos acerquemos un poco a su historia y puntos fuertes:

 1. ¿Cuál es el origen de su nombre?

A lo largo de los siglos se le ha dado varios: «Las Columnas de Melkart«, «Estelas de Heracles», «Las Columnas de Hércules» o incluso «Puerta de la Caridad» (Bab el-Zakat). En la Antigua Grecia, el Estrecho de Gibraltar era el fin del mundo conocido por los griegos, quienes le dieron el nombre de «Estelas de Heracles» o «Columnas de Hércules» (Ἡρακλέων στηλέων). El nombre «Estrecho de Gibraltar» resultó en la época de al-Ándalus tras la conquista de la Península Ibérica por parte de los musulmanes en honor al iniciador de la invasión el caudillo Tarik.

2. ¿Cuán importante es su posición geográfica?

Su posición en la geografía ha supuesto un paso estratégico para cientos de escenarios históricos, batallas y rutas navales. Siglos de asedios, mercadeo y eventos que hoy día plasman en libros de historia. En sus aguas se inició la conquista musulmana de la Península Ibérica. Sus corrientes fueron partícipes en las estrategias empleadas durante La Batalla de Trafalgar. Incluso sirvió como escenario durante la Segunda Guerra Mundial. Múltiples países desearon su conquista durante siglos para hacerse con uno de los puertos más importantes de todos los tiempos, el puerto de Gibraltar, que con los años ha sido sustituido por el de Algeciras.

3. ¿Qué impacto tiene sobre la fauna?

El Estrecho de Gibraltar es famoso por la migración que en sus aguas acontece. Millones de aves cruzan de un continente a otro buscando climas más cálidos y tierras más fértiles. Exactamente en dos ocasiones al año, bandadas de pájaros pintan el cielo durante su paso Europa – África. El primer paso durante la época de primavera (Sur – Norte) y el segundo durante el otoño (Norte – Sur). Pero no solo las aves usan este espacio como medio de tránsito. Cientos de cetáceos surcan sus aguas cada año. De abril a octubre suelen dejarse ver los cachalotes y durante julio y agosto las orcas. Incluso en ciertas ocasiones deja verse el Rorcual Común, la segunda ballena más grande del mundo después de la Ballena Azul.

Esto último se ha convertido en uno de los alicientes turísticos más denotados de la zona. Miles de personas se embarcan cada temporada para ver el paso de estos mamíferos y disfrutar del espectáculo marino.

En Tarifa se pueden encontrar varias agencias especializadas en esto. Una de ellas, Turmares, además de considerarse uno de los líderes, compagina los avistamientos con proyectos científicos y divulgativos relacionados con la conservación del medio marino y de los cetáceos.

4. ¿Qué ventajas tiene la proximidad Cádiz – Marruecos?

Otro de los puntos fuertes de esta zona es el pasaje España – Marruecos en ferry. Decenas de barcos realizan este recorrido diariamente, cientos de turistas utilizan esta oportunidad para hacer una escapada al continente africano y pasar el día entre medinas y mezquitas. Los puertos principales desde los que se inician estas rutas son Algeciras y Tarifa. Según la compañía con la que viajemos, el traslado puede durar entre 1 y 2 horas. La mayor parte de los turistas eligen Tánger como destino. Otros tantos simplemente lo usan como parada intermedia antes de proseguir su ruta hacia ciudades como Tetuán, Marrakech, Fez o Rabat.

Todo el litoral del sur de Cádiz disfruta de unos balcones con vistas a África, un horizonte internacional que de noche enciende sus luces y los días sin nubes viste las aguas de cadenas montañosas y pequeñas casitas blancas.

La cercanía entre un continente y otro permite compartir ciertas tradiciones tanto culturales como gastronómicas. Incluso lingüísticamente. Palabras como «alcoba«, «almohada» o «albahaca» procedentes de África, se han quedado en nuestra lengua como arabismos que usamos a diario.

 

ATÚN ROJO DE LAS ALMADRABAS DE BARBATE

 

El viaje comienza «a las claras del día», hora popularmente conocida entre todo vecino del pueblo. Antes de que se apaguen las farolas y salga el sol ya están los barcos surcando el mar camino a las almadrabas. ¿El objetivo del día? El Atún Rojo de las Almadrabas de Barbate.

Desde tiempos fenicios, este arte ha alimentado a toda una región. Como consecuencia, generación tras generación, ha ido pasando el secreto y tradición de cómo sacar del agua tales especímenes.

Actualmente, el atún rojo se considera emblemático en la zona, por su tradición e historia tan arraigados a la #CostadelaLuz. Paulatinamente, su reconocimiento internacional se hace más grande. En más de una ocasión, adeptos recorren cientos o miles de kilómetros para degustar esta materia prima. Los platos típicos o las recetas vanguardistas muestran el atún como una exquisitez digna del mayor de los reconocimientos.

El «#atún encebollao» que se cocina en las casas barbateñas a diario o el #tataki preparado en los restaurantes más vanguardistas. Su degustación se convierte en todo un apartado en la gastronomía española. Y en los pueblos gaditanos, una tradición cada vez más arraigada.

Todo vecino agradece a «la mar» lo que esta ofrece, lucha su captura y reconoce el trabajo y esfuerzo mediante el aprovechamiento íntegro de esta materia prima. Por ende, se aprovecha su totalidad y ni un solo centímetro del animal es desperdiciado.

ALMADRABAS

Para los no familiarizados con las almadraba, se trata de la manera tradicional en que se caza este túnido. Un arte de hace 3.000 años, pan de cada día en #Barbate, #ZaharadelosAtunes y #Conil.

Un laberinto de redes, no muy lejos de la costa, que aprovecha la migración Atlántico – Mediterráneo del atún rojo. El fin es conducirles a una zona semi-cerrada donde entre abril y mayo acontecen las «levantás».

La «#levantá» es el momento de la verdad en este arte de las almadrabas. El final del laberinto se convierte en un círculo cerrado. Finalmente, éste se estrecha hasta que los marineros desde los barcos levantan las redes y hacen el espacio menos profundo. En el momento en que el agua «rompe a hervir» como suelen decir los paisanos, los marineros saltan al mar para seleccionar las piezas de atún rojo que luego entre 3 o más hombres suben al barco ayudados de ganchos y arpones.

Una vez finalizada la jornada, los #atunes se transportan a puerto donde se procederá al ronqueo, que consiste en el despiece del atún. Su aprovechamiento es total, siendo 24 las piezas extraídas.

PARQUE NATURAL DE LA BREÑA DE BARBATE

Perderse en la espesura del Parque Natural de la #Breña de Barbate, es una de las aficiones favoritas de todo paisano de la zona. Respirar aire puro, entrar en contacto con la #naturaleza, enamorarte de cada trozo de bosque. Terminar una ruta con la vista puesta en el horizonte sentado en lo alto de los acantilados de la #TorredelTajo.

Con más de 5.000 hectáreas de terreno, este Parque Natural comprende en sus dominios hasta 5 ecosistemas diferentes: marino, pinar, acantilado, marismas y dunas de arena.

Desde cualquier perspectiva, La Breña se considera un paraíso. Disfrutar de un paseo en barco bordeando la #playa de la Yerbabuena y los acantilados desde Barbate hasta Los Caños de Meca. Sobrevolar el manto verde formado por las copas de los árboles… Cada rincón es un tesoro que merece la pena descubrir.

De su vegetación destaca el famoso pino piñonero que puebla todo el perímetro. Otras especies como retamas o sabinas también habitan el bosque. Existe una pequeña zona en el corazón del bosque donde el eucalipto aporta una esencia diferente al aroma del aire.

El Parque Natural de La Breña y Marismas del río Barbate se extienden -en su forma terrestre- desde Los Caños de Meca hasta Barbate. Fluvialmente comprenden la costa y marismas que acaban en La Barca de Vejer hasta la Sierra del Retín donde termina el río. Además, desde 2005, Monte Marismas, Monte Quebradas y Peña Cortada, pertenecientes a Vejer, pasan a formar parte del Parque Natural.

Toda familia de estos pueblos, se ha criado pasando sus domingos en La Breña. Quemando piñas en hogueras, saboreando piñones, corriendo entre pinos, disfrutando de la subida a la Torre del Tajo. Todo visitante, debe saber que es esencial un paseo por esta flora, dedicar un día entero a llenar los pulmones de oxígeno puro. Todo aquel que visite nuestras playas, debe saber que los árboles también esconden secretos maravillosos. Tradiciones que nos vemos obligados a compartir, para que todo el que venga vuelva una y otra vez.

PARQUE NATURAL DE LA BREÑA DE BARBATE
TORRE DEL TAJO EN LA BREÑA DE BARBATE

TORRE DEL TAJO

Construcción de 14 metros de altura -restaurada en 1992-, se considera la segunda más alta de la provincia de Cádiz. Actualmente se reconoce como Castillo de la Comunidad. Además, se cataloga como Bien de Interés Cultural con tipología jurídica de Monumento.

Tras la Reconquista, Felipe II a través de Luis Bravo de Laguna, construye esta torre a 100m sobre el nivel del mar. Conocida también como «Torre de la Tembladera».  El Duque de Medina-Sidonia, construyó torres por la costa para controlar a corsarios moriscos de puertos de Tetuán y Argel. Invasiones provocadas por enfrentamientos del Imperio Turco contra las potencias cristianas europeas. También, piratas moriscos del Norte de África merodeaban estas aguas.

Lugar de paso para muchos deportistas que utilizan el Parque de la Breña como campo de entrenamiento. Ciclistas, corredores, senderistas. Parada obligatoria para coger fuerzas, respirar un poco y embelesarte con las vistas antes de continuar con el ejercicio.

ARENA BLANCA Y OLAS TURQUESA EN PLAYA DEL BÚNKER.

Las #playas son como los helados, todo el mundo tiene uno favorito pero siempre disfrutamos probando un nuevo sabor. La Playa de los Alemanes es como un cono de tres sabores diferentes: Arena blanca, olas turquesa y sol deslumbrante. Un helado que no deja para nada indiferente.

Zahara de los Atunes, Atlanterra.
Playa del Búnker de Zahara de los Atunes

En #Atlanterra y #ZaharaDeLosAtunes, las playas son, sin duda, el punto fuerte. Es lo que todo turista viene a visitar y lo que todo viajero echa de menos en cuanto vuelve a casa de sus vacaciones. Kilómetros de arena blanca, brisa marina, olas perfectas y cristalinas. Lo que en algunos diccionarios definen como «#paraíso». No solo los turistas disfrutan de este trozo de cielo, los lugareños tenemos la suerte de pasearnos por la orilla los 12 meses del año. Para nosotros, cualquier momento es bueno para venir a disfrutar del

#sur.

La Playa del Búnker reúne historia, corrientes marinas y un refugio natural para los conocidos días de Levante. Además, su proximidad al Norte africano hace que ciertos días el horizonte se vista de montañas y que al caer el sol, las primeras luces de los pueblos adornen el estrecho.

Durante el estío, las playas se convierten en santuario de decenas de viajeros de todo el mundo. Hacen de la arena una torre de Babel donde se oye desde alemán hasta chino cantonés.

 

Búnker Militar de la Posguerra.

Como detalle histórico, esta playa cuenta con un Búnker Militar datado de los años 40. El Gobierno Español decidió construirlo junto a otros tantos repartidos desde Málaga hasta el Algarve portugués. Debido al alto valor por situación estratégica, la creación de estas edificaciones suponía la pronta respuesta del ejercito ante un ataque anfibio por países involucrados en la II Guerra Mundial.

Playa del Búnker
Búnker de Zahara de los Atunes